
La novela de Ludmila Ulítskaya está basada en la historia real de Oswald Rufeisen, un polaco de origen judío que durante la Segunda Guerra Mundial salvó a cientos de judíos haciéndose pasar por alemán. Tras la guerra, se convirtió al catolicismo, se hizo monje carmelita y se radicó en Israel, donde fundó una comunidad de judíos cristianos. En la novela, el protagonista, Daniel Stein, actúa como intérprete no solo en el sentido lingüístico, sino también como mediador entre distintas culturas, religiones y personas.